Los AirPods 5 pueden haber creado un problema para los AirPods Pro

Durante años la decisión era sencilla: si querías cancelación de ruido de verdad, comprabas los AirPods Pro. Los AirPods normales resultaban más cómodos para mucha gente porque no sellaban el oído, pero a cambio dejaban entrar bastante más ruido.

Con los nuevos AirPods 5 esa frontera empieza a difuminarse. Apple asegura que su cancelación activa de ruido en formato abierto elimina hasta un 50 % más de ruido exterior que los AirPods 4 con ANC, gracias a una nueva arquitectura acústica y mejoras en el audio computacional.

La pregunta ya no es tan simple como «¿quiero cancelación de ruido o no?». Ahora toca decidir entre aislamiento máximo y comodidad.

El gran punto fuerte de los AirPods 5 es lo que no hacen

Los AirPods Pro siguen teniendo una ventaja física clara: las almohadillas sellan el oído. Eso bloquea ruido antes incluso de que entre en juego la cancelación activa, y en un avión, en el metro o en una cafetería con mucho ruido de fondo, ese aislamiento sigue notándose.

El precio de ese sellado es que hay gente que no aguanta llevar auriculares de silicona durante horas: presión, sensación de oído tapado y, para algunos, directamente molestia.

Los AirPods 5 apuestan justo por lo contrario: un diseño abierto que deja pasar aire, se siente menos invasivo y resulta bastante más llevadero si te los pones para toda una jornada de trabajo. El problema para los Pro es que esa comodidad ya no obliga a renunciar del todo a la cancelación de ruido.

Cancelación de ruido sin aislarte del mundo

Este es, para mí, el cambio que más importa.

Los AirPods 5 mantienen el diseño abierto y aun así traen ANC, Audio Adaptativo, modo Ambiente y Detección de Conversación. Apple también ha retocado el modo Ambiente para que voces y sonidos cercanos suenen más naturales.

No consiguen ese silencio casi total que dan unos Pro bien ajustados, pero para trabajar en una oficina, caminar por la ciudad, estar en casa con ruido de fondo o coger un transporte que no sea excesivamente ruidoso, reducir parte del sonido exterior sin desconectarte del todo puede ser justo lo que necesitas. Es el punto intermedio que antes no existía.

Y cuestan bastante menos

En España, los AirPods 5 parten de 149 €. La versión con estuche de carga inalámbrica, algo más de autonomía y control de volumen en el propio auricular cuesta 169 €.

Ahí es donde aprieta de verdad a los Pro: si lo único que quieres es unos AirPods cómodos, con buen sonido, cancelación de ruido y las funciones habituales del ecosistema Apple, los AirPods 5 cubren casi todo. Diría que la versión de 169 € es la más interesante de las dos, porque trae control de volumen en el auricular y un estuche más completo sin acercarse al precio de unos Pro.

Los AirPods Pro siguen teniendo sentido

No han quedado obsoletos, ni mucho menos. Si viajas mucho en avión, trabajas en sitios muy ruidosos o simplemente quieres el mayor aislamiento posible, las almohadillas siguen siendo difíciles de igualar solo con procesamiento de audio. Y hay quien prefiere esa sensación de cierre y ajuste firme, sin más.

Para esos casos los Pro siguen siendo la opción clara. Lo que ha cambiado es que antes esa elección venía casi por defecto, y ahora hay que pararse a pensarla.

Según el uso, ¿cuál elegiría?

Para trabajar muchas horas, salir a caminar, escuchar podcasts o llevar los auriculares puestos gran parte del día, me quedo con los AirPods 5: me parecen la opción más equilibrada.

Para vuelos frecuentes, metro ruidoso, gimnasio o cualquier situación donde de verdad quieras aislarte, los Pro siguen ganando.

Y si nunca has soportado las almohadillas de silicona, la decisión ahora es bastante más fácil: los AirPods 5 te dan cancelación activa sin obligarte al formato cerrado. Ese es probablemente su mayor logro.

Apple ha acercado demasiado las dos gamas

Apple lleva años recortando distancia entre los AirPods normales y los Pro, función a función: primero la cancelación de ruido, después el modo Ambiente y el Audio Adaptativo. Con los AirPods 5, buena parte de esa frontera ha desaparecido, hasta el punto de que su arquitectura acústica está inspirada en los AirPods Pro 3.

Al final la diferencia principal se reduce a algo muy básico: cómo entran en tu oído. Puede que con eso baste. Pero también significa que, por primera vez, mucha gente que habría comprado unos Pro por inercia ahora puede mirar los AirPods 5 y preguntarse si de verdad necesita pagar más.

Los Pro siguen siendo un buen producto. Lo que ha cambiado es que los AirPods normales ya no son la opción fácil de descartar.

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¿Por qué no comienzas el debate?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.