En ocasiones, parece que una persona tiene que dejarnos para que se le reconozcan méritos y éxitos personales y/o profesionales. La figura de la que hablamos en esta entrada, no le ha hecho falta dejar de estar presente para haberse convertido en un revolucionario, visionario o, simplemente, un genio. Quizá es verdad que tenga que pasar un cierto tiempo sin él, para darnos cuenta, con más profundidad, de su tremenda aportación al mundo de la tecnología tal y como se conoce en la actualidad.

Por supuesto, estamos hablando de Steve Jobs. Tras su fallecimiento, en Octubre de 2011, siguen a día de hoy apareciendo muestras de agradecimiento y homenaje a todo su trabajo. Un ejemplo es el que os hacemos llegar hoy, pues en la ciudad rusa de St. Petersburgo se ha inaugurado un monumento conmemorando la figura de este genio, y no es más que uno de sus productos estrella: el iPhone 4.