¿Tu iPhone va más lento desde que instalaste iOS 27? Prueba estos ajustes

¿Has actualizado tu iPhone a iOS 27 y notas que las aplicaciones tardan más en abrirse, las animaciones no van tan fluidas o la batería dura menos? Aunque la nueva versión del sistema operativo de Apple incorpora mejoras de rendimiento, algunos usuarios están experimentando justo lo contrario.

La buena noticia es que no siempre se trata de un problema grave. En muchos casos, la pérdida de rendimiento es temporal o puede mejorar modificando unos pocos ajustes. Te explicamos qué puedes hacer para intentar recuperar la fluidez de tu iPhone sin borrar tus datos ni recurrir a una restauración de fábrica.

1. Dale algo de tiempo a iOS 27 después de actualizar

Puede parecer demasiado sencillo, pero es lo primero que deberías tener en cuenta.

Cuando instalas una actualización importante como iOS 27, tu iPhone sigue trabajando incluso después de que aparezca la pantalla de inicio. El sistema necesita completar diferentes procesos en segundo plano, como reorganizar archivos, indexar fotografías y optimizar determinados elementos.

Durante este periodo puedes notar que:

  • Las aplicaciones tardan más de lo habitual en abrirse.
  • El iPhone se calienta sin estar realizando tareas especialmente exigentes.
  • La batería se descarga más rápido.
  • Algunas animaciones y transiciones parecen menos fluidas.

Nuestro consejo: si acabas de instalar iOS 27, espera entre 24 y 48 horas antes de sacar conclusiones. Puedes dejar el iPhone conectado al cargador y a una red Wi-Fi cuando no lo estés utilizando.

Apple también permite comprobar determinadas actividades posteriores a las actualizaciones desde Ajustes > Batería. Si aparece el aviso «Actualización en curso de iOS», significa que todavía hay procesos pendientes.

2. Reduce los efectos visuales de Liquid Glass

Liquid Glass es uno de los elementos visuales más reconocibles de las últimas versiones de iOS. Sus transparencias, desenfoques y efectos de profundidad ofrecen una interfaz más dinámica, pero también pueden hacer que determinadas transiciones resulten menos agradables cuando el dispositivo experimenta problemas de fluidez.

Si prefieres una interfaz más sencilla, puedes probar estos cambios.

Para reducir las transparencias:

  1. Abre Ajustes.
  2. Entra en Accesibilidad.
  3. Selecciona Pantalla y tamaño del texto.
  4. Activa Reducir transparencia.

Este ajuste sustituye algunos fondos transparentes por otros más opacos y reduce determinados efectos de desenfoque.

También puedes modificar la apariencia de Liquid Glass desde Ajustes > Aspecto > Liquid Glass, utilizando el regulador para aumentar o disminuir la transparencia.

Ten en cuenta que cambiar el aspecto de Liquid Glass no garantiza una mejora de rendimiento. La opción de accesibilidad es una alternativa interesante si buscas reducir los efectos visuales.

3. Desactiva las animaciones que no necesitas

Otro ajuste que merece la pena probar es Reducir movimiento, especialmente si notas pequeños tirones al cambiar de aplicación, abrir carpetas o regresar a la pantalla de inicio.

Para activarlo:

  1. Accede a Ajustes > Accesibilidad.
  2. Entra en Movimiento.
  3. Activa Reducir movimiento.

Con esta opción, iOS sustituye determinadas animaciones de zoom y desplazamiento por transiciones más discretas. También reduce el efecto de profundidad que hace que algunos elementos se muevan ligeramente al inclinar el teléfono.

No significa necesariamente que el procesador vaya a trabajar más rápido, pero puede hacer que la experiencia de uso resulte más inmediata y menos recargada.

4. Comprueba que el modo de bajo consumo no esté activado

El modo de bajo consumo es una herramienta estupenda para estirar la autonomía del iPhone, pero también tiene sus inconvenientes.

Cuando está activado, iOS limita determinadas actividades y funciones para ahorrar energía. Esto puede provocar que algunas tareas se ejecuten más lentamente.

Además, en los modelos con pantalla ProMotion, la frecuencia de actualización queda limitada a 60 fotogramas por segundo, algo que puede hacer que el desplazamiento por la interfaz parezca menos fluido.

Para comprobarlo:

  • En un iPhone 15 o posterior, entra en Ajustes > Batería > Modo de consumo.
  • En un iPhone 14 o anterior, encontrarás Modo de bajo consumo directamente dentro de Ajustes > Batería.

Si está activado, desactívalo temporalmente y comprueba si notas alguna diferencia.

Importante: no es necesario mantenerlo siempre desactivado. Si priorizas la autonomía frente al rendimiento, sigue siendo una función muy útil.

5. Libera espacio de almacenamiento

Un iPhone prácticamente lleno puede experimentar problemas de rendimiento, especialmente cuando necesita espacio adicional para actualizar aplicaciones, gestionar archivos temporales o completar determinados procesos.

Para comprobar cuánto almacenamiento tienes disponible:

  1. Entra en Ajustes > General.
  2. Selecciona Almacenamiento del iPhone.
  3. Revisa el espacio libre y las aplicaciones que más ocupan.

Apple recomienda mantener al menos 1 GB disponible para evitar ralentizaciones, aunque disponer de varios gigabytes libres ofrece más margen para actualizaciones y otras operaciones.

No necesitas eliminar todas tus fotografías ni desinstalar aplicaciones importantes. Empieza revisando los vídeos de gran tamaño, las descargas que ya no utilizas y las recomendaciones de almacenamiento que ofrece el propio sistema.

También puedes utilizar la opción Vaciar app, que elimina la aplicación pero conserva sus documentos y datos para cuando vuelvas a instalarla.

6. Revisa el estado de la batería

Si tienes un iPhone con varios años de uso, quizá la actualización no sea la única responsable de la pérdida de rendimiento.

Las baterías de iones de litio se degradan con el paso del tiempo y pueden perder capacidad para suministrar la potencia necesaria en determinadas circunstancias.

Puedes consultar su estado desde Ajustes > Batería > Salud de la batería o el apartado equivalente de tu modelo.

Presta atención a la capacidad máxima y a cualquier aviso relacionado con la necesidad de sustituir la batería.

Una batería muy degradada puede influir en el rendimiento máximo del dispositivo. En estos casos, sustituirla puede ser más efectivo que modificar continuamente los ajustes del sistema.

7. Reinicia el iPhone y comprueba las actualizaciones disponibles

A veces, una aplicación bloqueada o un fallo puntual del sistema pueden provocar que el iPhone deje de responder con normalidad.

Antes de probar soluciones más complicadas, realiza un reinicio convencional.

En los modelos con Face ID, mantén pulsados el botón lateral y uno de los botones de volumen hasta que aparezca el control para apagar. Deslízalo, espera a que el dispositivo se apague y vuelve a encenderlo.

También conviene comprobar que utilizas la versión más reciente disponible de iOS 27:

Ajustes > General > Actualización de software.

Apple publica actualizaciones que incluyen correcciones de errores y mejoras de estabilidad. Por eso, si experimentas problemas persistentes, instalar una actualización estable disponible puede ser una de las medidas más útiles.

No obstante, recuerda que un reinicio no solucionará todos los errores del sistema y que no es necesario reiniciar el iPhone constantemente.

¿Y si el iPhone sigue funcionando lento?

Si han pasado varios días desde la actualización y continúas experimentando problemas, intenta identificar exactamente qué está fallando.

Si solo funciona lenta una aplicación, comprueba que esté actualizada o considera reinstalarla, siempre que hayas guardado antes sus datos importantes. Si la lentitud aparece al navegar por internet, revisa también la conexión Wi-Fi o los datos móviles.

En cambio, si todo el sistema funciona mal, el teléfono se sobrecalienta repetidamente o la pantalla deja de responder, podría existir un problema de software o hardware que requiera una revisión más profunda.

En cualquier caso, no recomendamos restaurar el iPhone de fábrica como primera solución. Antes de llegar a ese punto, realiza una copia de seguridad y comprueba si existen actualizaciones o recomendaciones específicas de Apple.

¿Merece la pena mantener iOS 27?

Sí, en general, siempre que tu iPhone sea compatible. iOS 27 incluye mejoras de rendimiento y nuevas funciones, aunque la experiencia puede variar dependiendo del dispositivo, su batería, el almacenamiento disponible y las aplicaciones instaladas.

Lo importante es recordar que una actualización no debería condenar automáticamente a tu iPhone a funcionar más despacio.

Antes de pensar en cambiar de teléfono, prueba los ajustes anteriores, comprueba el estado de la batería y asegúrate de tener el sistema actualizado.

Puede que solo necesites unos pequeños cambios para volver a disfrutar de la fluidez habitual de tu iPhone.

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