Todos los adeptos al mundo Apple somos perfectos conocedores de que los rumores sobre los siguientes pasos que llevará a cabo la compañía están a la orden del día. Tras todo lo acontecido en las últimas semanas acerca de la Conferencia Mundial de Desarrolladores (WWDC), en donde se destaparon los grandes cambios que experimentará Apple de ahora en adelante, sobre todo, a nivel de software, empiezan a aparecer informaciones y especulaciones sobre cambios en Cupertino, a nivel de hardware.

Y es que ya son varios meses marcados por la llegada de información procedente de diversas fuentes en donde se esperan más incorporaciones a la familia de dispositivos. Desde el primer reloj nativo de Apple, el posiblemente llamado iWatch, un iPhone de bajo coste o, del que venimos a hablar hoy, un iPhone de dimensiones más grandes que el actual, concretamente, con dimensiones de pantalla de 5,7 pulgadas.