El cementerio de los gadgets
Durante toda nuestra vida, en muchos momentos, le damos al stop imaginario y pasamos un rato recordando los comúnmente denominados ‘viejos tiempos’. Incluso si no llevamos mucho tiempo sobre la faz de la tierra, nos asaltan recuerdos de momentos vividos, que son condimentados en muchas ocasiones con pinceladas de nostalgia.
Pero no quieren imbuirse estas líneas de tintes lacrimógenos ni de mensajes tipo ‘cualquier tiempo pasado fue mejor‘ y menos cuando del tema del que queremos hablar hoy es de los detritos tecnológicos que hemos ido acumulando y descartando hasta el día de hoy. Y es que es cierto. En esta sociedad hiperconsumista que nos rodea, pocas son las cosas que permanecen con nosotros con el paso de los años, sin sufrir una reposición continua, ora por el desgaste en sí, ora por sustituciones prematuras promovidas por obsolescencias programadas o por deseos generados por los mercados.

































